El Gobierno va por fondos frescos mientras monitorea costos y composición del libro de ofertas
El ministro de Economía, Luis Caputo, dio el primer paso para tratar de sumar los USD 4.300 millones que hay que pagar en enero, para esto sale al mercado a endeudar al pais ya que el plan economico no funciona y no puede acumular reservas como le exige el FMI
La agenda financiera argentina sumó una señal de impacto sobre el cierre de la semana con la primera emisión en el mercado en moneda local de moneda dura desde hace ocho años. El ministro de Economía anunció una nueva licitación de un bono en dólares bajo ley argentina con vencimiento en noviembre de 2029.
Estrategias oficiales y alternativas de ingeniería financiera
A nivel estratégico, la emisión del Bonar 29 actúa como punta de lanza de una secuencia más amplia.
Vázquez consideró que “es el camino inicial a normalizar todo lo que son las colocaciones de deuda” y planteó que la nueva composición del Congreso permite destrabar legislaciones para encarar, en 2026, una reapertura del crédito internacional mediante títulos bajo legislación extranjera.Operadores estimaron en USD 1.200 millones el monto de máxima que se necesita para refinanciar los vencimientos de lo bonos AL29 y AL30, que son sólo una parte de los que pagan renta y capital en enero (Foto: Reuters)
PPI evaluó la elección de un plazo de tres años y medio como una táctica de gestión de riesgos. Considero “sorprendente que la estrategia oficial apueste por una duration relativamente corta”, y sugirió que lo más lógico sería que los próximos lanzamientos “apuntaran al tramo largo de la curva esperando a que este tramo opere en rendimientos de un dígito”.
En esa línea, el equipo económico dejó trascender la posibilidad de “una operación vinculada a los Globales Ley Internacional” que podría agregar volumen y facilitar la compresión de rendimientos.
Podría pensarse en la opción de obtener títulos que luego se usarían en una potencial operación de repo contra bancos privados internacionales (PPI)
PPI mencionó que otra interpretación del movimiento del Tesoro podría vincularse con la necesidad de “obtener títulos que luego se usarían en una potencial operación de repo contra bancos privados internacionales”.
Eric Ritondale sumó que, tras la colocación local, la “oferta de ‘hasta USD 7.000 millones’ de bancos internacionales” se encuentra en agenda y que el Ejecutivo apunta a renovar la deuda y prolongar el calendario de vencimientos.
Montos, vencimientos y el registro de las obligaciones a cubrir
El foco operativo de la licitación apunta a refinanciar los vencimientos de enero de 2026 de los Bonar AL29 y AL30 bajo ley argentina, un total de aproximadamente USD 1.187 millones de capital, sin incluir los intereses asociados. Si se suman todas las series en dólares bajo legislación extranjera, el compromiso alcanza USD 2.695 millones y el saldo total a cubrir supera los USD 4.200 millones con intereses incluidos, según los datos provistos por PPI y Banco Mariva.
Los especialistas coincidieron en que la licitación representa “una instancia fundamental para testear mercado, demanda, precios de referencia y apetito local e internacional por riesgo argentino”.
El comportamiento futuro de la curva dependerá de la compresión que logre la nueva colocación y del eventual impacto sobre el índice de riesgo país (Mariva)
Analistas de Mariva subrayaron que el comportamiento futuro de la curva dependerá de la compresión que logre la nueva colocación y del eventual impacto sobre el índice de riesgo país.
La definición de los plazos, la estructuración de la colocación y los niveles de pricing final quedarán sujetos a la dinámica de los próximos días. Una parte significativa de los analistas evaluó que el desenlace tendrá efecto de referencia sobre el potencial de la reapertura del mercado internacional y sobre las negociaciones futuras de Argentina con sus acreedores institucionales.
