Con los votos justos y negociaciones todavía abiertas, el oficialismo empuja a una sesión clave en el Senado para aprobar cambios en el régimen de trabajo.
El Gobierno acelera en el Senado, resiste a los gobernadores y enfrenta un amplio rechazo sindical.
NUMERO 11. El próximo miércoles es el día clave para la sesión especial para tratar la Reforma laboral
La Libertad Avanza, junto a bloques aliados, formalizó el pedido de sesión especial para tratar el miércoles 11 la reforma laboral en el Senado, mientras avanzaron las negociaciones para superar las diferencias que se mantienen sobre el sistema indemnizatorio y el paquete impositivo.
La jefa del bloque de la LLA, Patricia Bullrich, había anticipado que solicitarían la sesión para la próxima semana, pero este miércoles fue presentado el pedido con la firma de la mayoría de los bloques que conforman el grupo de "Los 44".
Uno de los datos centrales del pedido de sesión es la decisión del oficialismo de no incluir la reforma de la Ley de Glaciares, donde aún no están cerradas las negociaciones entre LLA y otros bloques, con lo cual su tratamiento se demorará hasta la última semana de febrero.
La solicitud para sesionar el miércoles 11 fue impulsada por Bullrich junto a los presidentes de la bancada de la UCR, Eduardo Vischi; del Frente de la Concordia Social, Carlos Arce; del PRO, Martín Göerling; del Frente Cívico, Luis Juez; de la Neuquinidad, Julieta Corroza; de Provincias Unidas, Carlos "Camau" Espínola; de Defendamos Chubut, Edith Terenzi, y de Independencia, Beatriz Ávila.
A lo largo de toda la jornada, Bullrich siguió con las reuniones en forma separada con diferentes senadores para sumar más voluntades en torno a la Reforma laboral, aunque ya tiene asegurados 37 votos para abrir la sesión y votar la iniciativa.
El proyecto contiene fuertes reformas porque modifica la Ley de Contrataciones de Trabajo vinculadas a las indemnizaciones, la extensión de la jornada laboral, dispone la creación del Banco de Horas para evitar pagar horas extras y límites en los juicios laborales y Ley de Asociaciones Sindicales, pero el primer punto de debate es el capítulo impositivo por la rebaja de tributos coparticipables.
Los gobernadores piden una compensación por la rebaja de Ganancias que deben pagar las empresas del 35 al 31,4 % por ciento de los impuestos internos, y por el impacto que podría tener el nuevo sistema de inversiones que contempla disminución del IVA y Ganancias, que repercutirá en las provincias en el 2027, en un año donde muchos se juegan su puesto en las elecciones locales.
En este contexto, Bullrich afirmó que su tarea está casi concluida: aseguró tener acordado el "95 % del proyecto", que ya cuenta con dictamen de mayoría. "Las modificaciones están bajo cuatro llaves", señaló, y dejó en claro que el punto pendiente es Ganancias, una definición que ahora depende del ala dura del Gobierno.
El Gobierno considera que ese punto es clave para que las empresas acepten incorporar personal registrado y disminuir el trabajo en negro que desde hace décadas supera el 40 % del empleo, por lo cual aún no se vislumbra cuál será la fórmula que puede permitir un acuerdo con los mandatarios aliados.
De todos modos resta una semana hasta la sesión del miércoles para terminar de acordar los cambios que se conocerán un día antes de la sesión o en el mismo transcurso del debate, según adelantó Bullrich el martes último.
En la mesa chica de Javier Milei se analizan alternativas para destrabar los votos provinciales, entre ellas postergar la baja de Ganancias por un año para evitar un golpe a la coparticipación. Con una semana por delante, todo indica que el texto final se cerrará a último momento, en una sesión que pondrá a prueba hasta dónde puede avanzar el Gobierno sin romper los acuerdos que lo sostienen
