Cerca del 50% de las líneas de crédito no crecen por los elevados niveles de morosidad. El mercado advierte por nuevos episodios de estrés de liquidez y volatilidad de tasas de cara a los comicios de 2027.
En un contexto de alta morosidad, la mitad de las líneas de crédito en pesos sigue frenada y el mercado empieza a mirar con preocupación hacia 2027: advierte que la previa electoral podría traer nuevos episodios de estrés de liquidez y volatilidad de tasas, una dinámica que ya en 2025 complicó la refinanciación de deudas atrasadas y contribuyó al deterioro de la cartera.
Según la consultora LLZ Macro y Finanzas, el crédito en pesos, que representa alrededor del 75% del total, en julio volvió a crecer en términos reales por primera vez desde diciembre de 2025. Sin embargo, la mejora estuvo concentrada en las líneas con menor morosidad, principalmente el financiamiento de corto plazo a empresas.Informate más
Del otro lado, el crédito a personas todavía no logra reaccionar, dado el nivel de atrasos en los pagos. Desde la firma del economista Leandro Ziccarelli lo plantean de forma directa: “Hasta que la mora no disminuya es factible que la mitad del segmento pesos siga frenada”.
Los datos muestran dónde está hoy la principal dificultad. La cartera irregular alcanza al 15,9% de los préstamos personales y al 11,7% de las tarjetas de crédito. En comparación, los hipotecarios muestran una irregularidad de 2,1%; los documentos, de 3,4%; los prendarios, de 5,8%; y los adelantos, de 6,4%.
El diagnóstico de LLZ es que el crédito asoma como el único motor de una eventual recuperación, puesto que, a menos que la inflación descienda a la zona de 1,5% mensual, los ingresos reales “no rebotarán en la segunda parte del año”.
Sin embargo, no podrá hacerlo plenamente mientras no se sanee una parte de la cartera. En palabras del documento, “los bancos se sienten muy prestados y con una cartera que tiene mucha más morosidad de la que desearían”.
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