El consumo de carnes marca un repunte. Los mayores aumentos de precios se dieron en la bovina y el cerdo
El pollo bate récords de consumo comparado con la última decada. Muestran incrementos interanuales de hasta el 8,5% frente al año pasado.
El pollo marcó cifras récord, entre enero y agosto se consumieron 1,4 millones de toneladas, una suba del 2% comparado con el mismo período del año anterior y un 3% por encima del promedio de los últimos 5 años. Los registros de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) indican que se trata del volumen más alto desde 2016, marcando el mayor nivel de consumo de pollo en al menos una década.
El cerdo alcanzó las 573.000 toneladas, con una suba del 8,5% consolidándose como la tercera proteína animal más consumida.
El consumo total de carnes en 2024 bajó. Con la recuperación de las tres proteínas animales, la BCR proyecta para 2025 un consumo per cápita de 49,6 kilos de carne bovina, 45,5 kilos de carne aviar y 17,7 kilos de carne porcina. En total, el consumo combinado rondaría los 113 kilos por habitante, lo que implica una mejora del 3% interanual y un retorno a los valores promedio de los últimos años. Pero los precios de la carne impactan en el bolsillo de los consumidores.
El pollo la opción más estable
El pollo evidenció una leve baja de precio del 0,7%, respecto del mes anterior, pese a que acumula un aumento del 23% en 2025 y una suba interanual de 34,4%, con un precio promedio por kilo de $3.808.
Según los datos del informe de IPCVA la carne es la proteína que mayores aumentos de precios tuvo en el último año, frente al pollo que es la opción más estable dentro de las carnes.
Desde los últimos años, en especial el 2024, el consumidor argentino se las arregló para reemplazar la carne con el huevo, la proteína más barata. Tal fue el furor que se consumieron 380 huevos per cápita en el país.
BAE
