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La construcción cayó un 28,6% en Corrientes
Interanual

Desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) en la provincia alertaron sobre el desplome de la actividad y la paralización de obras. Sostienen que un país sin infraestructura carece de bases para el futuro.

El sector de la construcción atraviesa un escenario crítico a nivel nacional y regional. De acuerdo con los datos difundidos por Gustavo Roselló, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (delegación Corrientes), la actividad en territorio correntino experimentó una caída interanual del 28,6%, profundizando la preocupación en toda la cadena de valor de la industria.

El desplome no solo se refleja en las estadísticas macroeconómicas, sino que golpea directamente el mercado laboral y el entramado de PyMEs locales. Referentes del sector explicaron que este retroceso responde de manera directa al cierre y paralización de obras nacionales —tanto de infraestructura como de viviendas y establecimientos educativos—, sumado a la finalización de proyectos provinciales.

El impacto en el empleo y las PyMEs

La retracción de la obra pública y privada derivó en una merma sustancial de la plantilla laboral formal. "Un país sin infraestructura no tiene futuro", advirtió Roselló en una entrevista con el programa "La Tarde" de Radio Dos  en reiteradas oportunidades, señalando que la falta de inversiones y la paralización de contratos ponen en jaque la subsistencia de numerosas empresas constructoras y contratistas que operan en la provincia.

A nivel comparativo, constructores locales grafican la crisis señalando situaciones extremas donde empresas que tiempo atrás mantenían activas múltiples obras de manera simultánea hoy se ven reducidas a su mínima expresión.

Perspectivas y el rol de la inversión

Mientras provincias con perfiles específicos o recursos hidrocarburíferos —como Neuquén— muestran números positivos impulsados por inversiones energéticas, las jurisdicciones del Norte Grande enfrentan un panorama adverso marcado por la transición y la necesidad de rediscutir esquemas de financiamiento.

Desde la cámara empresaria insisten en que la reactivación demandará no solo la articulación entre el sector público y privado, sino también la regularización de compromisos pendientes y la puesta en marcha de planes de vivienda y obras básicas que dinamicen de manera federal la economía regional.