El indicador general del sistema financiero se mantuvo casi sin cambios, mientras las tarjetas mostraron una mejora y los créditos personales, prendarios y corporativos registraron un deterioro
La mora del crédito a las familias bajó levemente en agosto, hasta el 12,81%, según datos del Banco Central. El indicador descendió 0,13 puntos porcentuales frente a julio, a partir de una reducción del 0,98% en términos reales del saldo de créditos en situación irregular, mientras que el financiamiento total a los hogares se mantuvo prácticamente sin cambios.
La mejora se explicó, principalmente, por la baja en el nivel de incumplimiento de las tarjetas de crédito. En sentido contrario, los préstamos personales y, en menor medida, los prendarios registraron leves aumentos en sus ratios de irregularidad. La mora de los créditos hipotecarios, en tanto, continuó en niveles más bajos y casi sin variaciones respecto de julio.
En el total del crédito al sector privado, la morosidad se mantuvo estable en agosto: fue de 7,75%, frente al 7,73% del mes anterior. La evolución general combinó la baja en el segmento de las familias con un aumento de la irregularidad entre las empresas.
En las compañías, el ratio de mora subió 0,18 puntos porcentuales y se ubicó en 3,80 por ciento. El incremento alcanzó a los créditos destinados a todas las actividades económicas, de acuerdo con el relevamiento oficial.
El informe también señaló que la probabilidad de default estimada para el crédito total al sector privado cayó por tercer mes consecutivo y llegó al 2,26%, una baja mensual de 0,10 puntos porcentuales. En las familias, ese indicador descendió a 3,71%, 0,24 puntos menos que en julio y su menor nivel desde agosto de 2025. Para las empresas, se mantuvo casi sin cambios, en 1,18%.
Las entidades financieras conservaron una cobertura elevada frente al riesgo de crédito. Las previsiones representaron el 87% de la cartera irregular en agosto, 0,6 puntos porcentuales menos que el mes previo, y equivalieron al 6,7% del financiamiento total al sector privado, un nivel similar al de julio. A la vez, el crédito irregular que no estaba cubierto por previsiones equivalió al 2,2% de la responsabilidad patrimonial computable del sistema financiero.
Una baja con matices
Detrás de la mejora hay un dato que conviene leer con cautela. El Banco Central aclaró que la caída del saldo irregular de los hogares, la primera desde marzo de 2024, estuvo explicada en parte por el pase de cartera en situación irregular a partidas fuera de balance que hizo un conjunto de entidades. Ese movimiento también incidió en la lectura del crédito total: sin él, el financiamiento al sector privado habría crecido 1,1% real en el mes, y no el 0,7% que se registró.
Los análisis privados coinciden en que el alivio es marginal. La consultora 1816 calculó que, entidad por entidad, la irregularidad de los hogares aumentó en 17 de las 30 principales entidades financieras medidas por su crédito a familias. Fuera del sistema bancario el panorama es peor: entre los proveedores no financieros, que concentran el 17% del financiamiento total a los hogares, la mora llegó a 33,9% tras encadenar 21 aumentos mensuales consecutivos. Además, los niveles actuales siguen lejos de los de octubre de 2024, cuando la irregularidad total era de 1,5% y la de las familias, de 2,5 por ciento.
