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El consumo masivo volvió a caer en julio, por séptimo mes consecutivo

La caída fue nuevamente paralela en grandes supermercados y comercios de barrio, según reveló el último informe de la consultora Scentia.

El consumo masivo volvió a caer fuertemente en julio, tanto en grandes supermercados como en comercios de barrio. Se trata del séptimo mes consecutivo en el que las ventas de los rubros básicos bajan respecto al mismo mes del año previo, mostrando un descenso persistente durante todo 2026.

Así lo reveló el último informe mensual de la consultora Scentia, que se conoció este jueves, y precisó que, en julio, el consumo masivo se ubicó un 2,6% abajo respecto al mismo mes de 2025. De este modo, en el registro interanual cayó ininterrumpidamente desde enero pasado, y acumula una baja del 2,9% en el primer semestre del año respecto al mismo período del año previo.https://3208a5d27d7a445c1846a41e985399ec.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html?n=0

El mismo informe detalló que el consumo masivo se encuentra solo en un 86% del nivel que tenía en enero de 2023, lejos del pico del 111% de diciembre de ese año (influido por la necesidad de que no se deprecien los pesos por la altísima inflación de los últimos meses del gobierno peronista), pero también del máximo de un 99% que alcanzó con Javier Milei en diciembre de 2025. La caída es de 13 puntos en nada más que siete meses.

Evidentemente, lo que ocurre es la consecuencia obvia de la retracción continua del salario real entre octubre de 2025 y mayo de 2026, solo interrumpida por la suba de abril pasado, y que coincide con la baja de las ventas minoristas de las pymes por un 2,7% en lo que va del año, según cifras de la CAME.

En cuanto a las diferentes canastas, el informe de Scentia revela una baja incluso en bienes esenciales. Mientras que las ventas de alimentos subieron apenas un 0,4% (lejos de recuperar la caída acumulada entre 2024 y 2025), bajaron las de "desayuno y merienda" (8,4%), "limpieza de ropa y hogar" (-6,5%) e "higiene y cosmética" (-0,5%). La excepción fueron las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, que crecieron un 12,4% y 5,7% respectivamente.

Como sea, la caída en el consumo de canastas esenciales refleja el fuerte aumento de las tarifas, cuya tasa de morosidad se mantiene en mínimos históricos para evitar el corte del servicio y lleva a que la compra de bienes esenciales termine siendo de segundo orden.